Paleoscenic


Paleoscenic es el nombre como profesional autónomo de Jose Aurelio García Munúa. Quien viene elaborando reproducciones y réplicas prehistóricas desde el año 1998. Ha reproducido piezas para el Museo de Altamira en Cantabria; El Museo Arqueológico Nacional;la universidad de Oviedo en Asturias; la cueva de El Valle en Rasines, Cantabria; los centros de interpretación de Albarracín en Teruel, de la cueva de la Loja en Asturias o Castro Urdiales en Cantabria; el Centro de Interpretación de la Cueva de Tito Bustillo en Ribadesella, Asturias; el Neandertal Museum de Mettmann, Alemania... Para diferentes exposiciones como alguna del REPPARP, de Atapuerca o la actualmente considerada como mejor exposición del mundo sobre el cambio climático: “390 ppm Planeta Alterado”, Guanajuato, México, entre otras. También ha elaborado maletas didácticas para Siegaverde en Salamanca, la universidad de Deusto en Vizcaya, la Universidad de Syracuse en New York, Estados Unidos. Ha realizado montajes de escenografías como el campamento magdaleniense de la cueva de Sopeña en Cantabria, etc.

A excepción de las reproducciones de resina o escayola, el resto de las piezas se elaboran artesanalmente sobre la misma materia que el original, incluso, en las reproducciones óseas, siempre que sea conocido,  sobre el mismo hueso, y en lítica sobre la misma piedra, sílex, cuarcita, arenisca, etc., intentando siempre buscar el color de la piedra más próximo al original.

En cuanto al tema de las actividades, Jose A. García Munúa ha realizado talleres de prehistoria a diario en el Museo de Altamira desde el año 1999 hasta el año 2010. Independientemente ha realizado actividades en muchos centros (mayoritariamente educativos) distribuidos por la geografía española: I.E.S. Marco Fabio Quintiliano de Calahorra, La Rioja; varios centros de la comarca de Andorra, Teruel, realizados en el Parque Cultural Río Martín; Asociación cultural La Lonjeta de Uncastillo, Zaragoza; el C.D.F. de León, etc., así como en numerosos centros educativos de Cantabria. Actualmente desarrolla el grueso de su actividad en las Cuevas Prehistóricas de Cantabria

El conjunto de todos los talleres son denominados "Talleres de Tecnologías Prehistóricas" Los cuales están fundamentados en la Arqueología Experimental.  Ahora bien, en este punto debemos dejar claro que no podemos considerar este tipo de actividades como Arqueología Experimental en sí, no se realiza ningún tipo de aparato experimental ni tratamos de corroborar ninguna hipótesis. Sino como una manera muy eficaz de divulgar la prehistoria a través de diferentes experiencias.

Demostración de enmangue de líticos en el Parque Arqueológico de Arte Rupestre de Campo Lameiro

Existe una clara diferencia entre los conceptos de “experimento” y “experiencia”. Sobre el primero, particularmente me agrada la definición de Javier Baena: "La Arqueología Experimental es ante todo un modelo de contrastación de hipótesis a través de la experimentación que de forma rigurosa admita la validez, para las fases de la Prehistoria, de un proceso técnico desarrollado en la actualidad" (Baena. Arqueología Experimental, algo más que un juego, 1997) http://web.uam.es/otros/baex/baex1.pdf. Es un proceso que forma parte del método científico, basado en la reproducción sistemática y estudio de determinados fenómenos. Se trata de una iniciativa en el ámbito de la investigación científica. La experiencia es el resultado, experimentado por el participante de un taller, como consecuencia de haber presenciado determinadas acciones o realizado ciertas actividades prácticas. 

El experimento se basa, en todos sus elementos, en referencias arqueológicas demostradas, como parte de la investigación científica. Se traduce en una aplicación práctica en forma de taller. Lo que el participante acaba obteniendo con todo ello es una experiencia siempre grata, que suma la información obtenida con las sensaciones que produce, por ejemplo, la práctica de la caza con un propulsor o la obtención de fuego de forma autónoma.

Por otro lado, la realización de reproducciones de piezas tanto líticas, óseas como compuestas, siguiendo procesos de modelos experimentales no es considerada por muchos profesionales como Arqueología Experimental, pues aunque en muchos casos el desarrollo técnico pueda resultar similar, no se siguen unos protocolos ni una metodología experimental, hay un bajo control de variables y el objetivo es realizar una recreación lo más parecida posible al original y no contrastar una determinada hipótesis. Por otro lado, como bien dicen Castañeda y González (Reproducción de estructuras de hábitat prehistórico en la Flor de Maig. Una contrastación experimental del registro arqueológico para la didáctica de la prehistoria. 1.999) http://web.uam.es/otros/baex/baex3.pdf “la reproducción de objetos y de procesos de trabajo prehistórico puede tener más de un objetivo legitimado por la disciplina arqueológica: es un método de contrastación científica, es una fuente de conocimiento, y es un vehículo para la difusión de la Prehistoria”. Desde mi punto de vista, este trabajo resulta realmente interesante ya que permite adquirir pericia y experiencia, una variable fundamental en cualquier experimentación arqueológica.

Por lo tanto, en los talleres no se reproduce el proceso ni se explica la metodología de una u otra experimentación arqueológica,  pero sí se recrea de manera resumida, clara y rigurosa algunas partes del experimento para proporcionar en el participante una “experiencia”: sólo un breve pero certero acercamiento a las sociedades de cazadores recolectores del Paleolítico Superior.

 

Otras actividades

Jose A. García Munúa ha participado en diversos aparatos experimentales y ha escrito o coescrito con diferentes autores varios artículos: “El propulsor de la cueva del Castillo (Puente Viesgo, Cantabria)”.HERAS MARTÍN, C. DE LAS; GARCÍA MINGO, I.; GARCÍA MUNÚA, J. A. (2003) Santander.CAEAP, 25 años de investigaciones sobre el Patrimonio Cultural de Cantabria, p. 87-90, o “Reconstrucción tecnológica y experimental del rodete de la cueva de Las Aguas”. GUTIÉRREZ SÁEZ, J. L.; GARCÍA MUNUA, J. A. (en prensa). En: “Los tiempos de Altamira”, I: Actuaciones arqueológicas en las cuevas de Cualventi, Linar y Las Aguas (Alfoz de
Lloredo, Cantabria). Madrid: Ministerio de Cultura. Monografías del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, Vol. 23. Entre otros.
 
También ha impartido, o ha participado en la impartición de varios cursos de Arqueología Experimental: I curso de Arqueología Experimental de la universidad de Burgos, (2002); varias ediciones de los cursos de Arqueología Experimental del Bajo Aragón, (2006, 2007, 2008 y 2010) impartidos en Caspe, Zaragoza; el curso  Vale do Coa, Portugal (2008); los cursos realizados en el, Parque de la Prehistroria de Teverga, Asturias (2009 y 2010); o el de formación de guías-monitores del nuevo Parque Arqueológico de Arte Rupestre de Campo Lameiro en Pontevedra, Galicia (2011) y San Cibrao de Las en San Amaro, Ourense (2014).

Ha realizado numerosos reportajes para diferentes medios de comunicación, tanto revistas como televisión. Ha participado en  varios audiovisuales que podemos ver en: Museo de León, Museo de Altamira (Cantabria), la réplica de la cueva de Ekain, Ekainberri (Guipúzcoa) o la recién inaugurada Cueva de Kobenkoba (Vizcaya).Por último, también ha participado en documentales como: “Memorias de España” de TVE o el último de Juan Luis Arsuaga  de Atapuerca dirigido por Javier Trueva “La España prehistórica”. http://www.atapuerca.tv/imagenes/videos?video=17